Revista independiente de cine
Viernes, 23 de diciembre de 2005
LO MEJOR: SU ELEVADA DOSIS DE REALIDAD
LO PEOR: ¿CUÁNDO DEJARÁ DE SUFRIR RALPH FIENNES?




Fernando (La ciudad de Dios) Meirelles es el encargado de pasar al celuloide la novela homónima del ex-diplomático y ex-espía John Le Carré. La trama puede parecer de lo más simple, nos narra la historia de amor entre un diplomático y una activista de los derechos humanos.
Lo que a priori podría parecer memorias de áfrica versión británica, en manos de este director brasileño se convierte en una de las más inteligente, realista, sincera y emotiva historia sobre diplomacia, política, intereses personales, empresariales y derechos humanos. Esta película además está llena de sorpresas. Alberto Iglesias mezcla acordes tribales con otros de carácter más clasico o sinfónico que puntúa cada fotograma y gesto de la pareja protagonista. Otra es su director, dado que la persona inicalmente encargada de poner en pie el proyecto era el británico Mike (Harry Potter con caliz) Newell. Y la última es el actor Bill (Love Actually) Nighy, que da vida a un diplomático sin escrúpulos, frio y calculador.
Por: Alfie | CRÍTICAS | Comentarios (0) | Referencias (0)